Esa "cosa" es lo que hace cantar al tomeguín del pinar

viernes, 11 de marzo de 2016

Los preparativos para el concierto de Rolling Stone




Texto y fotos Elsie Carbó
grillosazules@gmail.com

La Ciudad Deportiva se prepara para el concierto de los Rolling Stone. En  el centro del terreno utilizado usualmente para entrenamientos, ejercicios o encuentros deportivos están instalando el gran escenario donde actuarán los músicos. En las áreas aledañas hay carpas, contenedores, grúas,  tractores, camiones, luces, casetas para baños públicos, kioskos donde se expenderá todo tipo de comestibles ligeros, y hombres trabajando, es lo que se puede apreciar por ahora, cuando aún faltan unos días para el acontecimiento.
Si hace 40 años atrás alguien me hubiera dicho que un día podría ver en vivo a los Rolling Stone me hubiera reído mucho, como ha ocurrido con otras cosas impensadas en otras épocas pero que para suerte nuestra ya en ésta son realidad, porque para escuchar a este grupo, junto a otros rockeros de esas décadas tenía que ir a las casas de amistades que tuvieran el equipo, y cuyos padres o familiares viajaban y podían traer en su equipaje cintas o cassettes con la música de estos artistas, desconocidos para casi todos en mi pueblo y sin ningún perfil en la programación radial.
No éramos conocedores ni musicólogos ni especialistas pero aquellos metales solían seducirnos ante la sospecha de que por alguna razón estarían prohibidos, recuerdo una reunión en la Universidad de Santa Clara con algunos profesores de la clase de teatro que culminó con adustos  semblantes y un sentimiento de culpa casi febril ante el error cometido: habíamos escuchado una cinta de los Beatles.  Mis añoranzas en materia de música no pasan de ser vivencias circunstanciales y esporádicas con ciertos intérpretes que por alguna razón alguien invisibilizó en los medios, pienso en Feliciano, Julio Iglesias, Rafhael, Pedro Luis Ferrer y muchos cantantes y compositores cubanos que dieron a conocer la música cubana por el mundo en las décadas antes del 1959.
Ni me echo a reír ni me asombro, solo me transporto. Los Rolling Stone  también van a venir a La Habana. Para ellos será todo el glamur que como una alfombra roja extenderemos a sus pies, todo es poco, son lo máximo porque ya a los Beatles, desintegrados o muertos, solo los tenemos en CD y en el Submarino del Vedado. Pero estoy segura que mi nieta será una de las admiradoras que no dejará de estar en ese concierto. 

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